Proteja a sus empleados y refuerce su empresa
La seguridad en el lugar de trabajo no es sólo una cuestión de cumplimiento, sino que aumenta la productividad, la moral y la continuidad de la empresa.Una sólida cultura de la seguridad reduce los riesgos y garantiza el cumplimiento de las normas.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 2,93 millones de personas mueren cada año por causas relacionadas con el trabajo, y 395 millones más sufren lesiones no mortales.Estos incidentes provocan importantes pérdidas financieras, operativas y de reputación.
COMPRENDER LA REALIDAD DE LA GESTIÓN DE LA SEGURIDAD
La gestión de la seguridad requiere sistemas sólidos, pero toda defensa tiene sus limitaciones.El modelo del queso suizo de James Reason ilustra cómo los puntos débiles de cada capa pueden crear aperturas para incidentes.Reducir al mínimo estas lagunas es esencial para reforzar la seguridad general en el lugar de trabajo.
Los equipos de protección individual (EPI) desempeñan un papel fundamental en estas defensas, pero su gestión eficaz plantea importantes retos.(Profundizaremos en este tema en el blog).
¿CUÁLES SON LAS MEJORES PRÁCTICAS EN MATERIA DE SEGURIDAD LABORAL?
1. Dominio de la identificación de peligros: más allá de lo básico
Todo profesional de la seguridad sabe que la mejora de la seguridad en el lugar de trabajo empieza por identificar los peligros.Pero en realidad, esto no suele ser tan sencillo como marcar casillas en una lista de control.
Identificar los peligros es sólo el primer paso; lo realmente importante es comprender cómo se traducen esos peligros en riesgos que varían en función de las condiciones de trabajo.Los riesgos en el mundo real son dinámicos, dependen del contexto y a menudo están ocultos a simple vista.Evolucionan con los cambios en los procesos, los materiales y el comportamiento de los trabajadores.
Lo que realmente diferencia a una gestión de riesgos eficaz es
- Compromiso continuo en el lugar de trabajo:Los responsables de seguridad deben colaborar a diario con los operadores para detectar amenazas sutiles y emergentes que las auditorías estáticas podrían pasar por alto.
- Integración de la identificación de peligros con la evaluación de riesgos:Comprender no sólo cuál es el peligro, sino cuán probable y grave podría ser su impacto en tareas y contextos específicos.
- Priorizar los riesgos en función de su nivel y de la viabilidad de las medidas de control:No todos los riesgos conllevan el mismo nivel de gravedad o probabilidad de ocurrencia.Además, las soluciones de control varían en cuanto a su eficacia y viabilidad operativa.Esta priorización permite una asignación de recursos más inteligente.
- Integrar profundamente la concienciación sobre los riesgos en la cultura organizativa significa capacitar a los operarios para que reconozcan no sólo los peligros, sino los riesgos reales que plantean en su contexto específico, y para que informen de ellos con prontitud y confianza, sabiendo que cuentan con el pleno apoyo de la dirección y que operan en un entorno libre de culpa.
2. Peligro frente a riesgo: entender la diferencia
Ya sabe que la seguridad en el lugar de trabajo empieza por identificar los peligros y evaluar los riesgos.Sin embargo, en primera línea, estos dos términos son a menudo confusos o incluso confundidos por los operadores.Y esa confusión puede dificultar considerablemente una prevención eficaz.
Entonces, ¿cómo hacer que estos conceptos sean claros, concretos y realmente comprendidos por todos?En lugar de ceñirse a la jerga técnica, ¿por qué no utilizar herramientas interactivas y atractivas que capten la atención y faciliten el aprendizaje?
Teniendo esto en cuenta, hemos desarrollado una animación sencilla y dinámica diseñada específicamente para amenizar sus reuniones de seguridad.Ilustra claramente la diferencia entre peligros y riesgos, al tiempo que sensibiliza sobre los peligros específicos de cada tarea.
Un peligro es la fuente potencial de daño (por ejemplo, una sustancia química), mientras que el riesgo considera la probabilidad y gravedad de que ese daño se produzca en un contexto específico.Una gestión eficaz de la seguridad requiere no sólo identificar los peligros, sino también evaluar los riesgos asociados a cada tarea.Las evaluaciones de riesgos específicas para cada tarea ayudan a las organizaciones a determinar las medidas de control adecuadas, garantizando que las estrategias de protección se ajusten a las condiciones de trabajo del mundo real.
3. Invertir en equipos de protección individual (EPI) de alta calidad
Como ya se ha mencionado, la priorización de los riesgos en función de su gravedad y probabilidad es esencial para gestionar los peligros en el lugar de trabajo.La jerarquía de controles nos guía para eliminar o sustituir primero los peligros en su origen, seguidos de controles administrativos y de ingeniería para reducir la exposición al riesgo.
Sin embargo, en la práctica, a menudo vemos que los trabajadores y directivos pasan directamente al EPI.La selección del EPI correcto es fundamental, ya que el uso de equipos inadecuados o mal ajustados puede aumentar el riesgo en lugar de reducirlo.
Entre los principales retos de la gestión de los EPI figuran los siguientes
- Navegar por la complejidad de las normas y la jerga técnica.
- Asegurar el equipo que los trabajadores llevarán constantemente.
- Equilibrio entre destreza, comodidad y máxima protección sin reducir la productividad.
- Cumplir las directrices sobre EPI de la organización y los requisitos de auditoría, manteniendo al mismo tiempo la eficacia operativa.
Entre los procedimientos establecidos y la realidad del lugar de trabajo suelen aparecer lagunas.Estas lagunas crean oportunidades para accidentes, frustración y presupuestos malgastados.
4. El problema del rechazo silencioso, consecuencias de una protección inadecuada
Cuando los EPI no satisfacen las necesidades de los trabajadores, el rechazo suele producirse en silencio.Los guantes pueden quitarse a mitad de turno, los trabajadores improvisan utilizando las manos desnudas o traen su propio equipo de casa.Este incumplimiento silencioso socava los sistemas de seguridad, aumenta la exposición al riesgo y, en última instancia, puede provocar mayores índices de lesiones, mayores costes de indemnización y fallos en el cumplimiento de la normativa.Para abordar este problema es necesario seleccionar EPI que ofrezcan un equilibrio entre protección y comodidad, y garantizar que los empleados participen en el proceso de selección para fomentar su adopción.
LAS MEJORES PRÁCTICAS AYUDAN A ACABAR CON ESTAS VULNERABILIDADES:
- Elija el EPI en función de los riesgos del lugar de trabajo:Identifique los riesgos específicos de cada tarea, como la exposición a productos químicos, los cortes, las abrasiones y las amenazas respiratorias.Los EPI líderes del sector de Ansell, incluidos los guantes resistentes a los cortes y los trajes resistentes a los productos químicos, proporcionan una protección superior.
- Una cosa que destaca a menudo sobre el terreno cuando se trata de guantes de protección química es la frecuente confusión entre tiempo de permeación y tiempo real de uso.Este malentendido puede llevar fácilmente a elegir el guante equivocado, creando una falsa sensación de seguridad y aumentando el riesgo de exposición química de los trabajadores.Más información sobre la diferencia entre tiempo de permeación y tiempo de uso: los tiempos de permeación química probados en laboratorio suelen confundirse con tiempos de uso seguros.En realidad, las condiciones del mundo real pueden acortar la protección efectiva.Confundir estas medidas puede suponer un riesgo importante, por lo que es fundamental evaluar tanto los datos como el contexto de la aplicación a la hora de seleccionar los EPI.
- Ten en cuenta la comodidad y el ajuste:Los EPI de diseño ergonómico, como los equipos de protección de Ansell, garantizan la comodidad a largo plazo sin comprometer la seguridad.
- Mantenimiento e inspecciones regulares: los EPI se deterioran con el tiempo.Realizar inspecciones rutinarias ayuda a prevenir fallos y a prolongar la vida útil de los equipos de seguridad.
- Impartir formación sobre el uso y la eliminación adecuados:Es esencial dotar a los trabajadores de los conocimientos necesarios para llevar, quitarse y desechar correctamente los EPI.La formación reduce el uso indebido, mejora el cumplimiento y garantiza que los equipos de protección ofrezcan el nivel de seguridad previsto.
Sustitución: cuándo y por qué es importante
Un aspecto crucial de la seguridad en el lugar de trabajo que a menudo se pasa por alto es la sustitución de los EPI.Los equipos de protección pueden perder eficacia debido al desgaste, la exposición a sustancias químicas o las condiciones ambientales extremas.El uso de EPI dañados o anticuados aumenta los riesgos y puede comprometer el cumplimiento de las evaluaciones periódicas de los EPI, que ayudan a las empresas a mantener una protección óptima de sus trabajadores.
IDEAS CLAVE PARA NAVEGAR POR LAS NORMAS Y REGLAMENTOS DEL PPE
Para elegir el EPI adecuado, es fundamental conocer las normas que regulan estos productos.Le facilitamos el acceso a nuestro Centro de Recursos de ES de Ansell, donde encontrará folletos claros y didácticos para orientarle.
Sabemos que es fácil perderse entre tantos símbolos, referencias ES y jerga técnica.Navegar por las normas EN 388, EN ISO 374, las clasificaciones de resistencia a la abrasión y al corte, los pictogramas y las puntuaciones de las pruebas puede resultar abrumador.
Un guante puede mostrar múltiples iconos de rendimiento y, sin embargo, quedarse corto en condiciones específicas del mundo real.Por eso es esencial comprender no sólo las normas, sino también sus limitaciones prácticas, para seleccionar y cumplir eficazmente los EPI.
Garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad laboral
Para mantener la conformidad:
1.Realizar auditorías que realmente ayuden
- Realice auditorías breves y frecuentes.Una comprobación semanal rápida de 10 minutos en un área (como la seguridad de las máquinas, el mantenimiento o los EPI) suele ser más eficaz.
- Utilice listas de comprobación sencillas y específicas y, sobre todo, actúe de inmediato ante cualquier problema detectado.
- Implique al equipo en las auditorías para que asuman la seguridad como propia.
2. Entrenar, entrenar y entrenar, pero de forma práctica
- Ofrezca sesiones de formación breves, regulares y prácticas, por ejemplo, 15 minutos a la semana sobre un tema específico:manipulación de materiales peligrosos, respuesta a emergencias, uso de EPI.
- Realice ejercicios prácticos (como simulacros de evacuación) para que la seguridad se convierta en algo natural.
- Fomente la retroalimentación y las lecciones aprendidas después de cada incidente, incluso los de menor importancia.
3. Crear una verdadera cultura de la seguridad, no sólo normas
- Reconozca y recompense a quienes informen de peligros o sugieran mejoras:cosas sencillascomo gritos públicos o pequeñas recompensas.
- Fomente la comunicación abierta sin temor a culpar a nadie.La seguridad es responsabilidad de todos.
- Haga de la seguridad un tema habitual en todas las reuniones, incluso las informales.
Al adoptar estas buenas prácticas, las organizaciones pueden establecer una cultura de la seguridad que no sólo proteja a los empleados, sino que también mejore la eficacia y la productividad.