Además de proteger tus manos, existen riesgos para tus brazos y ojos. ¿Usas el EPP adecuado?
En la fabricación de metales, los riesgos no se limitan a las manos. Los cortes con bordes afilados, el desprendimiento de virutas de acero a alta velocidad, las proyecciones de partículas incandescentes en tratamientos térmicos y soldadura, y la exposición a calor radiante amenazan brazos y ojos.